Explorando el Trabajo desde la Espiritualidad
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La naturaleza humana y la naturaleza del alma
La clave para comprender qué es el trabajo desde una visión espiritual es recordar que en esencia somos el alma y que la misma forma parte de la Energía Creadora de Vida. También llamada Divinidad, el Origen, el Gran Espíritu, la Fuente o el nombre que le quieras dar a la Consciencia de donde procede toda vida.
No somos el cuerpo físico, pues este es sólo un disfraz temporal que usa el alma para experimentar en este plano material que luego es desechado cuando ha cumplido su ciclo en esta experiencia terrenal. Es fundamental que entendamos y aceptemos esta verdad, de lo contrario, si continuamos creyendo que somos el cuerpo humano que es finito y mortal, nos resultará muy fácil identificarnos con todas las actividades que el mismo realiza en este espacio. Sin embargo, si logramos abrazar la idea de nuestra naturaleza inmortal e infinita que procede del hecho de que el alma es el Espíritu encarnado y que en consecuencia somos Uno con la Divinidad, resultará mucho más sencillo desapegarnos de lo que pertenece meramente al personaje ‘ser humano’.
Qué es el trabajo para el ser humano
El trabajo es una actividad que el ser humano realiza con el objetivo de brindar algún tipo de beneficio a otro ser humano, a otro ser vivo o al planeta en sí mismo, que por lo general va acompañado de una remuneración económica, salvo que se trate de alguna actividad voluntaria.
El ser humano simplemente no tiene razón de ser si no involucra al alma y esto se debe a que su existencia está supeditada al servicio del alma, es decir, sin el alma no habría motivo para la existencia del ser humano. Por esto, se podría afirmar que el trabajo es un puente que utiliza el alma para manifestar sus dones y sus talentos en el mundo.
Qué es el trabajo para el alma
El trabajo es una expresión del alma a través del cual materializa aquello que otras almas necesitan para su desarrollo y evolución. Incluso, aquellos trabajos menos decorosos y hasta considerados ilegales o criminales podrían ofrecer algún servicio para otra alma, pues es sabido que algunas de ellas eligieron el camino del sufrimiento o del contraste para lograr su avance.
Por supuesto que este no es el camino ideal ni mucho menos está alineado al Amor que es lo que en esencia somos. Pero, debido al bajo nivel de consciencia de estas almas al momento de diseñar su plan de vida humana así lo decidieron. En otros casos, fueron engañadas por otros seres para tomar esta elección o lo decidieron en esta vida humana porque se dejaron arrastrar por las mentiras del sistema de pensamientos del ego que gobierna este plano físico. En otras palabras, estas almas se identificaron con su personaje de ser humano a tal punto de olvidarse por completo de su naturaleza divina.
El trabajo ideal
Idealmente el trabajo que realizas debe ser una actividad mediante la cual compartirás el sello único de tu alma como tu sabiduría, tus dones, tus talentos y tu pasión. Únicamente haciendo aquello para lo cual tu alma encarnó experimentarás tu realización personal y aportarás un gran bien a la sociedad en general.
No obstante, si en la actualidad no te encuentras ejerciendo un trabajo que sientas que te satisfaga, tal vez sea una señal de que debes iniciar un camino de autoconocimiento personal y espiritual para buscar y encontrar aquella tarea que te permitirá manifestar todo tu potencial y que te brindará el estilo de vida que anhelas tener.
El trabajo y tu valor personal
Es importante que tengas presente que a pesar de que el trabajo es una realidad muy importante para el alma, el mismo no te define y tu valor no depende de él, puesto que tú eres mucho más que tu trabajo, eres nada más y nada menos que el Espíritu encarnado, eres Uno con la Divinidad.
Cualquier trabajo que realices será temporal porque está vinculado a tu vida humana que tiene fecha de caducidad, por lo que sería ilógico que te sientas menos o más valiosa por la actividad laboral que desempeñas.
Lastimosamente este error lo comenten muchas personas que tienen un nivel muy bajo de consciencia y aún no han recordado que su naturaleza va más allá de su realidad física, por lo cual se definen a sí mismas y a las demás según el trabajo que llevan a cabo, midiendo su valía de acuerdo al mismo. Esto empeora cuando por alguna razón ajena a sus elecciones, como un despido, incapacidad física o jubilación, se quedan sin trabajo, ya que, al desapegarse de dicha actividad, pierden el valor que les brindaba y, a la vez, el sentido de sus vidas porque basaron toda su identidad en algo transitorio y mundano como lo es la actividad laboral.
Recuerda: Tu actividad laboral no define tu valor porque tú no eres tu trabajo ni tu profesión ni tu empleo.
Conclusión y recomendaciones finales
Tú no eres doctora, no eres enfermera, no eres cantante, no eres maestra, no eres diseñadora, no eres cocinera, no eres lo que sea a que te dediques. Tú eres el alma que habita tu cuerpo físico humano. Eres parte de la Divinidad.
El alma está libre de etiquetas. Tu grandeza habla por sí sola, no necesita de títulos ni de profesiones.
Para finalizar, comparto un texto de mi libro Descifra tu vida:
“ (…) tú no eres el trabajo que llevas a cabo para recibir dinero a cambio y poder subsistir. Ninguna actividad laboral puede definirte como ser humano ni mucho menos como el ser espiritual que eres. En otras palabras, tu trabajo no te define.
El trabajo que haces es un servicio que ofreces a la sociedad, lo ideal es que esté vinculado a tus dones y talentos para que puedas sentirte completamente realizado y libre, pero de no ser así, igualmente es una ofrenda que haces a las personas que se benefician de él.»
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Escucha el episodio del Podcast Empoderamiento Consciente sobre el trabajo desde la comprensión que ofrece la espiritualidad.